El Mundial 2026 promete ser el más grande de la historia, pero para muchos hinchas el sueño de ver a su selección en vivo se está convirtiendo en una carrera contra la burocracia.

El aficionado iraquí Abdulla Adnan no ha podido conseguir un visado para viajar a EE.UU. y ver jugar a su selección.

Según un análisis citado por BBC News Mundo, fanáticos de más de una cuarta parte de los países participantes enfrentan prohibiciones de viaje o fuertes obstáculos para obtener visas hacia Estados Unidos. El caso de Abdulla Adnan, hincha iraquí, resume el problema: compró entradas para ver a Irak ante Noruega y Francia, pero no pudo tramitar su visa porque EE.UU. suspendió servicios consulares rutinarios en su país. Entre entradas y viaje a Jordania, gastó cerca de US$1.800 sin lograr el permiso.

La situación también golpea a seguidores de países como Haití, Irán, Senegal y Costa de Marfil, afectados por restricciones migratorias. A eso se suman tasas altas de rechazo de visas en varias naciones clasificadas, entrevistas presenciales, costos elevados y procesos sin garantía de aprobación.

Aunque la FIFA impulsa mecanismos para agilizar entrevistas a quienes ya tienen entradas, especialistas advierten que eso no asegura la visa. En la práctica, el Mundial se vende como una fiesta global, pero el acceso real al torneo dependerá de algo mucho menos emocionante que el fútbol: el filtro migratorio.

Leé la nota original en BBC Mundo