El reciente asalto a una joyería en Santa Cruz volvió a colocar en el centro del debate la capacidad de respuesta de las fuerzas de seguridad y el número de policías disponibles para atender una ciudad y un departamento en constante crecimiento.

En entrevista con el programa AM, el coronel Ramos analizó las características del hecho y sostuvo que el ataque muestra señales de planificación previa.

Según explicó, los grupos criminales suelen estudiar primero a sus víctimas, evaluar la capacidad de reacción del lugar y detectar fortalezas y debilidades antes de ejecutar un golpe.

En este caso, señaló que participaron cuatro personas que se movilizaban en dos motocicletas. Una de ellas fue abandonada durante la fuga y posteriormente localizada por la Policía. De acuerdo con Ramos, se verificó además que el vehículo había sido repintado para modificar su apariencia.

“El Estado tiene una deuda social con Santa Cruz”

Más allá de la investigación del robo, Ramos puso el foco sobre un problema estructural: la cantidad de efectivos policiales disponibles en el departamento.

Según las cifras mencionadas por el entrevistado, Santa Cruz tendría cerca de 7.000 policías, pero ese número disminuye al descontar efectivos destinados a seguridad bancaria, custodia de valores y funciones investigativas.

Para Ramos, el resultado es una capacidad insuficiente para mantener presencia policial visible tanto en la zona urbana como en las 15 provincias.

“El Estado boliviano tiene en este momento una deuda social con el departamento”, afirmó.

El coronel sostuvo que la presencia física de policías en calles, avenidas, parques y zonas comerciales cumple una función preventiva y puede reducir las oportunidades para que grupos delincuenciales ejecuten sus acciones.

Prevención no es lo mismo que investigación criminal

Ramos hizo una diferenciación entre seguridad ciudadana e investigación criminal.

Según explicó, la seguridad preventiva requiere policías visibles en las calles, mientras que enfrentar estructuras de crimen organizado exige inteligencia, información criminal y unidades especializadas.

Para el coronel, ambas tareas son necesarias, pero responden a funciones diferentes dentro de la estructura policial.

También consideró que una fuerza conjunta entre Policía y Fuerzas Armadas podría colaborar en tareas preventivas, especialmente ante la falta de suficientes efectivos.

“La seguridad es un derecho que nos asiste absoluta y totalmente a todos”, sostuvo.

¿Dónde está la Guardia Municipal?

El análisis incluyó también al Gobierno Municipal.

Ramos cuestionó el papel actual de la Guardia Municipal y consideró que esta institución podría tener una participación mayor en determinadas tareas preventivas.

“¿Dónde está la Guardia Municipal?”, preguntó durante la entrevista.

Aclaró que no necesariamente debería intervenir dentro de centros comerciales privados, pero sí contribuir a fortalecer la presencia institucional en espacios públicos.

Para Ramos, mejorar la seguridad ciudadana requiere coordinación entre Policía, Fuerzas Armadas, Gobierno departamental y municipios.

Crimen organizado: una amenaza diferente

Durante la conversación también se abordó la posible presencia de organizaciones criminales extranjeras como el Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho.

Ramos sostuvo que Bolivia podría enfrentar una mayor presión de estructuras criminales si otros países de la región intensifican sus operaciones contra el narcotráfico y delitos conexos.

Según su análisis, grupos desplazados por operativos en otros territorios podrían buscar países donde encuentren menores controles o instituciones más vulnerables.

El coronel vinculó este riesgo no solamente con el narcotráfico, sino también con actividades como contrabando y minería ilegal.

Estas declaraciones corresponden al análisis del entrevistado y no implican que las autoridades hayan confirmado que el PCC o el Comando Vermelho sean responsables del asalto investigado.

Seguir la ruta de las joyas

Otro punto de la entrevista fue qué ocurre con las joyas después de un robo de estas características.

En AM se planteó la posibilidad de rastrear piezas de alto valor mediante números de serie, registros internacionales o características particulares de piedras preciosas y relojes.

Ramos reconoció que esa línea investigativa es posible, pero advirtió que las organizaciones dedicadas al robo de joyas pueden contar previamente con compradores.

Según explicó, una pieza no necesariamente vuelve a venderse como fue robada.

“Normalmente las organizaciones criminales simplemente las toman por kilo”, señaló.

El oro podría ser fundido y las piedras preciosas separadas, lo que dificultaría seguir el recorrido original de cada pieza.

El coronel recordó además antecedentes de robos contra joyerías en Santa Cruz y señaló que en investigaciones anteriores se detectó la presencia de compradores provenientes del exterior.

¿Una Policía Departamental para Santa Cruz?

El análisis avanzó finalmente hacia un debate político e institucional que vuelve a tomar fuerza: la posibilidad de que Santa Cruz cuente con una estructura policial departamental.

Ramos reconoció que actualmente la Constitución concentra el ejercicio de la función policial en la Policía Boliviana.

Sin embargo, sostuvo que las normas pueden modificarse y recordó que durante la administración de Rubén Costas ya se había planteado una Policía Departamental.

En aquella etapa, explicó, la Gobernación destinó recursos provenientes del IDH para cámaras de vigilancia, vehículos, equipamiento y otros elementos de seguridad.

“La ley no está hecha en piedra”, afirmó.

Ramos consideró que existen modelos internacionales donde conviven fuerzas federales, departamentales y municipales y sostuvo que Santa Cruz podría discutir una fórmula similar en el futuro.

¿Por qué no había un fiscal en el lugar?

Durante la entrevista también surgió una pregunta sobre la ausencia de un fiscal inmediatamente después del asalto.

Ramos explicó que la presencia del Ministerio Público no es obligatoria desde el primer momento en todos los hechos delictivos.

La Policía puede realizar inicialmente la acción directa, asegurar la escena, colectar indicios y elaborar el informe preliminar.

Posteriormente, esos elementos son puestos en conocimiento del Ministerio Público para continuar con el proceso correspondiente.

Según explicó, una presencia inmediata del fiscal resulta especialmente necesaria cuando existe una persona fallecida, circunstancia que no se produjo en este caso.

Seguridad, recursos y coordinación

El asalto vuelve así a abrir una discusión que supera a un solo caso policial.

La cantidad de efectivos disponibles, la prevención en calles, la inteligencia contra organizaciones criminales, la coordinación con Fuerzas Armadas y municipios y la posibilidad de discutir nuevas estructuras de seguridad aparecen nuevamente sobre la mesa.

Para Ramos, Santa Cruz necesita una mayor presencia del Estado frente a una delincuencia que muestra cada vez mayor capacidad de organización.

La investigación deberá determinar quiénes ejecutaron el asalto y si existen vínculos con otros hechos registrados previamente.

Pero el debate de fondo ya está planteado: ¿tiene Santa Cruz suficientes policías, recursos y herramientas institucionales para enfrentar el crecimiento del crimen organizado?