La negociación por el precio de los pasajes interdepartamentales continúa abierta y, por ahora, sin acuerdo.

Representantes de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia y de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) volvieron a sentarse a discutir las nuevas tarifas, pero las diferencias entre los estudios técnicos presentados por ambas partes impidieron alcanzar un consenso.

El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, aseguró que el diálogo no está roto y que todavía existen posibilidades de acercar posiciones.

El sector transportista mantiene sobre la mesa una propuesta de incremento del 45% en las tarifas del transporte interdepartamental.

La expectativa es que pueda existir una definición hasta este viernes.

Dos estudios técnicos y una diferencia que todavía no se resuelve

Uno de los principales obstáculos está en los cálculos utilizados por cada sector.

Gómez explicó que durante las reuniones se compararon el estudio técnico elaborado por la ATT y el presentado por los operadores del transporte interdepartamental.

“La discusión es fuerte, el estudio de la negociación de los estudios es distinto”, señaló.

El dirigente insistió en que las partes no se levantaron definitivamente de la negociación.

“No se ha roto el diálogo, no se ha peleado”, afirmó, explicando que fueron los equipos técnicos los que no consiguieron consensuar sus posiciones.

La diferencia es clave porque esos estudios deberán determinar qué incremento puede justificarse tomando en cuenta los nuevos costos de operación del transporte.

El 45% continúa sobre la mesa

La Confederación de Choferes planteó un incremento tarifario de hasta 45%.

El porcentaje ha generado preocupación entre los pasajeros debido al impacto que tendría sobre viajes entre departamentos, especialmente para personas que utilizan las flotas de manera frecuente por razones laborales, familiares o comerciales.

Sin embargo, el sector transportista sostiene que sus costos cambiaron y que las tarifas actuales necesitan una actualización.

El punto de discusión ahora es establecer cuánto de ese incremento puede ser respaldado técnicamente y cuánto puede absorber el usuario.

La ATT mantiene abierta la negociación

El director ejecutivo de la ATT, Carlos Sagreda, señaló que la institución está dispuesta a continuar negociando.

Según explicó, los transportistas comunicaron que llevarán sus planteamientos a otras instancias y que analizarán la propuesta dentro de su propia estructura sindical.

“La ATT se encuentra absolutamente abierta a seguir discutiendo”, sostuvo Sagreda.

La autoridad reconoció el derecho del sector a realizar un ampliado nacional y definir allí la posición que llevará a las próximas negociaciones.

Esto significa que, pese a las diferencias, ninguna de las dos partes ha cerrado formalmente la posibilidad de alcanzar un acuerdo.

Sucre será la próxima parada

La Confederación Sindical de Choferes convocó para el martes 20 de octubre a un ampliado nacional en la ciudad de Sucre.

Allí participarán representantes de las federaciones departamentales y dirigentes vinculados al transporte interdepartamental de pasajeros.

El encuentro servirá para evaluar el estado de las negociaciones con la ATT y definir qué posición asumirá el sector frente a una eventual propuesta tarifaria.

Gómez indicó que la discusión interna será fundamental antes de retornar a la mesa con una respuesta definitiva.

Menos pasajeros y el límite que puede imponer el bolsillo

Durante el análisis realizado en AM también surgió otro elemento: qué ocurrirá con la demanda si el precio de los pasajes aumenta considerablemente.

En el programa se señaló que en la Terminal Bimodal de Santa Cruz se percibe una menor afluencia de pasajeros y se planteó que una subida elevada podría provocar que algunas personas reduzcan sus viajes o busquen otras alternativas.

Es un factor económico que también puede influir sobre el sector.

Si el precio aumenta demasiado, la cantidad de pasajeros podría caer y las propias empresas podrían verse obligadas a ajustar sus precios para mantener ocupación.

La discusión deja de ser entonces únicamente cuánto necesita cobrar una empresa para cubrir sus costos y pasa también por cuánto está dispuesto —o puede— pagar el usuario.

Avión versus flota: aparece una nueva competencia

El análisis en AM también puso sobre la mesa la creciente competencia del transporte aéreo.

Con la aparición de nuevas aerolíneas y mayores opciones de vuelos nacionales, determinadas rutas podrían comenzar a competir directamente con los buses interdepartamentales si la diferencia de precio se reduce demasiado.

Para un pasajero, una tarifa terrestre considerablemente más alta podría hacer más atractiva la posibilidad de viajar en avión, particularmente en trayectos largos.

La competencia podría convertirse así en otro factor que limite cuánto pueden aumentar efectivamente los pasajes.

No solamente viven de esto los dueños de las flotas

El transporte interdepartamental mueve además una cadena económica mucho más grande.

Alrededor de las terminales trabajan conductores, ayudantes, vendedores, acomodadores, restaurantes, comercios y pequeños emprendimientos.

En las carreteras ocurre algo similar con negocios que dependen del flujo constante de buses y pasajeros.

Una caída significativa en la cantidad de viajeros terminaría impactando también en esas actividades.

Por eso la decisión tarifaria tiene efectos que van más allá de las empresas de transporte.

La negociación entra en días decisivos

Por ahora, no hay nueva tarifa.

Los transportistas mantienen su planteamiento de un incremento de hasta 45%, mientras la ATT sostiene un estudio técnico diferente y mantiene abierta la negociación.

Las próximas horas serán determinantes si las partes buscan cumplir el objetivo de alcanzar una definición hasta este viernes.

Después llegará el ampliado nacional del 20 de octubre en Sucre.

La pregunta que continúa sin respuesta es la que más interesa a los pasajeros: ¿cuánto terminará costando viajar por carretera entre departamentos?

La respuesta dependerá del acuerdo técnico y político que puedan alcanzar la ATT y los transportistas, pero también de un límite inevitable: cuánto puede pagar realmente el usuario boliviano.