La investigación por el asesinato de dos ciudadanos brasileños en Valle Sánchez, municipio de Warnes, comienza a revelar nuevos elementos, aunque el móvil del doble crimen todavía no está esclarecido.

Las víctimas fueron identificadas como Jefferson Pereira Peñarol, de 46 años, y Wendeles Alves Espinosa, de 29, quienes fueron atacados a tiros la mañana del martes 20 de octubre dentro de un inmueble ubicado en la urbanización El Valle de Akualand, al norte de Santa Cruz.

Dos sujetos armados ingresaron al lugar con el rostro cubierto y vestimenta similar a la militar y abrieron fuego contra ambos hombres.

Después del ataque comenzó una fuga que también quedó bajo investigación.

Mataron y luego robaron un vehículo para escapar

De acuerdo con los primeros testimonios recogidos por las autoridades, los atacantes abandonaron el inmueble por la parte posterior.

Durante la huida interceptaron a una pareja de vecinos que llegaba a su vivienda y les robaron su vehículo para escapar.

Horas después, cámaras de seguridad registraron el abandono del motorizado en otra zona de Santa Cruz.

La Policía analiza esos movimientos para reconstruir la ruta seguida por los presuntos sicarios.

Allanamientos después del doble crimen

Las investigaciones derivaron rápidamente en allanamientos en inmuebles relacionados con el caso.

En una de las intervenciones realizadas en Valle Sánchez fueron secuestrados dos vehículos, un cargador calibre 9 milímetros y 39 cartuchos, elementos que ahora forman parte de las pesquisas.

La Fiscalía mantiene abierta la investigación por asesinato y trabaja junto a unidades especializadas de la Policía para identificar a los autores materiales y establecer quién ordenó el ataque.

Una mujer paraguaya fue aprehendida

Una mujer de nacionalidad paraguaya que se encontraba relacionada con el lugar también fue llevada inicialmente ante las autoridades y posteriormente quedó aprehendida.

Sin embargo, este punto exige una precisión importante: su participación en el doble asesinato no estaba establecida en los primeros informes.

Será la investigación la que determine qué relación tenía con las víctimas y si existe algún elemento que permita vincularla penalmente con el hecho.

¿Un “volteo” de droga detrás del ataque?

Entre las líneas investigativas aparece una hipótesis especialmente delicada.

Según la información recogida en el programa AM, la Policía analiza si el asesinato puede estar relacionado con un posible “volteo”, término utilizado en ambientes criminales para describir el robo o apropiación de droga perteneciente a otra organización.

Por ahora es solamente una hipótesis.

No existe todavía una conclusión fiscal que determine que ese haya sido efectivamente el móvil del crimen.

Las autoridades también investigan las actividades que desarrollaban ambas víctimas y sus posibles vínculos previos.

Policía informó antecedentes vinculados al narcotráfico

Posteriormente, el comandante nacional de la Policía, Adrián Álvarez, informó que los dos ciudadanos brasileños registraban antecedentes vinculados al narcotráfico.

La autoridad señaló que una de las hipótesis sobre el asesinato se relaciona precisamente con las actividades ilícitas que habrían desarrollado las víctimas.

Esto, sin embargo, tampoco establece automáticamente cuál fue el motivo concreto de su ejecución.

Determinarlo dependerá de pruebas, pericias, comunicaciones, movimientos financieros y otros elementos que sean colectados durante la investigación.

Vestimenta militar y rostros cubiertos

Otro elemento que llamó especialmente la atención fue la forma en que actuaron los atacantes.

Los testimonios iniciales indican que llevaban ropa similar a uniformes militares y tenían el rostro cubierto.

No existe información que permita vincularlos con las Fuerzas Armadas.

La vestimenta forma parte de las características descritas por testigos y es analizada como elemento para identificar a los responsables.

Un ataque planificado

La dinámica del crimen apunta preliminarmente a una ejecución dirigida.

Los atacantes llegaron armados, ingresaron al inmueble donde estaban las víctimas, dispararon directamente contra ellas y posteriormente desarrollaron una ruta de escape que incluyó el robo y posterior abandono de un vehículo.

Ahora los investigadores buscan establecer qué ocurrió antes del ataque.

Quién sabía que las víctimas estaban allí.

Quiénes tenían contacto con ellas.

Qué actividades desarrollaban.

Y, principalmente, quién tenía motivos para ordenar su muerte.

Otro episodio que vuelve a encender las alarmas

El doble asesinato se suma a una sucesión de hechos violentos que ha colocado nuevamente a Santa Cruz en el centro del debate sobre sicariato y crimen organizado.

En este caso hay además un elemento internacional: víctimas brasileñas y una investigación que deberá determinar si existen conexiones con estructuras criminales que operan a ambos lados de la frontera.

Por ahora hay dos muertos, evidencia secuestrada, vehículos bajo investigación y una mujer aprehendida.

Pero la principal pregunta continúa abierta:

¿por qué asesinaron a Jefferson Pereira Peñarol y Wendeles Alves Espinosa?

La hipótesis de un posible “volteo” ya está sobre la mesa.

Ahora falta demostrarla.